Pese a que la economía de nuestro país no pasa su mejor momento y además, acumula una inflación del 1,6 % en 2024, el Biobío lidera los tops y estudios en diferentes estudios económicos.
Si bien, la inflación se ha ido controlando y no ya no es la misma de niveles de pandemia o de 2022, no es la cifra esperada por la ciudadanía.
Índices económicos
De acuerdo con cifras del Banco Central de Chile, la octava región fue el territorio con mayor crecimiento económico en 2023, registrando un aumento de 5,9 %. Dejando atrás a las regiones de Aysén y Coquimbo, dónde ambos territorios presentan un crecimiento menor a 4 %. Frente a esta situación, el seremi de Economía, Fomento y Turismo, Javier Sepúlveda, comentó que el estudio refleja el potencial que tiene la región.
Otro estudio con relación a la economía que fue publicado de manera reciente, en el cual la región también se destaca es Faro UDD. En su boletín regional, el informe proyecta al Biobío como la cuarta región con mejor crecimiento económico de Chile. “En términos comparados, la región del Biobío se posiciona como la cuarta región con mayor crecimiento acumulado del PIB per cápita en los últimos diez años, registrando un aumento de un 16% entre los años 2013 y 2023”.
El Biobío sólo es superada por las regiones de Los Lagos, La Araucanía y La región del Ñuble. Desprendiendo que el mayor crecimiento económico chileno se encuentra en la zona sur del país.
Pese a estos datos positivos, la tasa de desocupación regional alcanza un 8,8 %, la cual es superior la tasa de desocupación a nivel nacional, la cual cierra con un 8,7 %.
Además de estos datos, y según información que presenta el Instituto Nacional de Estadística (INE), la región del Biobío ha tenido un descenso de más de 4 % en las exportaciones. Lo que es una cifra poco alentadora considerando la cantidad de puertos que hay en la octava región.
Por último, el indicador del Banco Central que representa al saldo de las cuentes corrientes de las personas naturales se ha mantenido relativamente estable desde los últimos meses del 2022 hasta la actualidad, en otras palabras, no ha percibido variaciones significativas.
Pese a este panorama, varias pymes, emprendimientos y negocios regionales no han notado mucha mejoría en la economía regional. Un ejemplo de aquello es “Accesorios K & L”, que nos comentaron que los datos económicos no se ven reflejados en su realidad. Esto porque, según sus propias palabras «La verdad no se ha visto mejoría en las ventas, incluso este último tiempo han disminuido un poco».
¿Qué dicen los expertos?
Para el economista y director de la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad del Desarrollo, Carlos Smith, el crecimiento de la región efectivamente existe, pero no es tan positivo como lo muestran los indicadores. “El crecimiento de la región se mide con la actividad económica, esta es un resultado de la comparación con una base que suele ser el año anterior. En este caso, la base con la que se comparan los datos de este IMACEC son muy bajos y por lo mismo es que se ve un crecimiento mayor, de todas maneras, esto es parte del ciclo, se está saliendo de un clico de recesión y es normal que la economía suba”.
Para Smith, el crecimiento económico se refleja en los aspectos con los que más cuenta la región, servicios y manufacturas, mientras que el comercio se vio menos resentido que en otros lados.
“Estos resultados que podemos ver son parte del ciclo y a largo plazo, hay que mirar y analizar otras variables e índices macroeconómicos, como el empleo, desempleo, ocupación o también, la inversión. Esta es la que justamente falta en la región del Biobío, la inversión que existe es principalmente pública, es decir del Estado, la que no genera tantos empleos. Además, en la región no hay grandes incentivos o iniciativas para inversión por parte del sector privado” aseguro el economista penquista.
Por último, para el economista y magíster en Economía Aplicado a Políticas Públicas, Carlos Smith, el cierre de Huachipato hubiese sido una situación catastrófica, generando un shock de desempleo y un derrumbe en los diferentes indicadores de producción, que hubiesen repercutido.
