
En medio de los desafíos económicos que enfrenta la región del Biobío, las pequeñas y medianas empresas se ven particularmente afectadas por las fluctuaciones climáticas. El aumento de las lluvias en Concepción ha representado un desafío significativo para las empresas locales, en algunos casos afectando su capacidad para operar.
La región del Biobío ocupa el cuarto lugar a nivel nacional respecto a crecimiento económico, según el boletín regional realizado por Faro UDD, así mismo se demuestra en los resultados al cuarto trimestre de 2023 sobre el PIB regional, en el cual se ve reflejado que once de las dieciséis regiones del país registrando un aumento del 0,2% del PIB total nacional. Esto quiere decir que las pymes de la región también han sido participes de este crecimiento, sin embargo, tras consultar con distintas fuentes se visualizó una correlación evidente entre el clima y el desempeño de las empresas.
Para muchos negocios, como el local Pasta Box, ubicado en el corazón de Concepción, el clima influye directamente en la afluencia de clientes y en las ventas.

La cajera del establecimiento, Karla Carreño, compartió su experiencia: «El clima afecta en el flujo de clientes que vienen a consumir dentro del local y a los que piden por aplicaciones. Cuando empieza a llover, hay mucho viento o frío, el consumo dentro del local baja, pero las aplicaciones se comienzan a activar, entonces la mayoría de ventas en días lluviosos las hacemos por las aplicaciones. La gente igual viene a consumir al local, pero no como en un día soleado».
Según un reporte del INE, el Índice de Actividad del Comercio disminuyó 2,9% interanualmente en marzo de 2024, mismo reporte que podría vincularse con las condiciones climáticas y su afección. Los días lluviosos generan un aumento en las ventas a través de aplicaciones de entrega a domicilio, mientras que las visitas presenciales disminuyen. Este cambio en los patrones de consumo obliga a los negocios a adaptarse rápidamente para satisfacer las demandas del mercado.
El atractivo de las cafeterías dentro y fuera del campus
Un caso contrario al local Pasta Box, ocurre dentro de la Universidad de Concepción. En la cafetería ubicada a un costado de la biblioteca central, Coffee break, la cajera Miriam Orellana en relación al aumento o disminución de compradores comentó: “No, no creo que el flujo de clientes aumente. Por lo menos aquí es continuo, siempre hay chicos comprando. Cuando llueve sí se ve más gente comprando y resguardándose del mal tiempo. Hasta el momento es así, hartos estudiantes a toda hora.” Y en torno a los medios de pago utilizados por los universitarios, refirió: “Los clientes generalmente compran con junaeb, eso sí es común, café con alguna cosa o en el almuerzo bowls y sándwiches”.

Además de Coffee break, mencionada anteriormente, otras cafeterías dentro y fuera del campus universitario han cultivado una clientela fiel debido a su ambiente acogedor, precios asequibles y calidad de productos. La diversidad de opciones que ofrecen estas cafeterías también es notable, ya que pueden satisfacer una amplia gama de gustos y preferencias dietéticas. Desde cafés artesanales hasta opciones de comida rápida saludable, las cafeterías en Concepción se esfuerzan por adaptarse a las necesidades cambiantes de sus clientes, manteniendo al mismo tiempo estándares de calidad y servicio.
Clima y consumo: dinámicas económicas regionales
A partir de esta información recaudada, podríamos incluso analizar la economía que llevan los universitarios, incluidas las compras que realizan para alimentación. Vimos que desde el presente año 2024, la BAES (Beca de Alimentación para la Educación Superior) y su respectiva tarjeta, actualizaron su monto a $45.000 en beneficio a los estudiantes.
Estas cifras también se contextualizan dentro de las proyecciones del Informe Económico Regional, elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Concepción. La región del Biobío en 2024 tendrá un crecimiento de entre 4% y 5%.
Y en cuanto a la proyección económica a nivel nacional, informes del Diario Financiero postulan que el crecimiento económico bajó su ritmo en marzo, pero bastó para cerrar el mejor trimestre desde comienzos de 2022.
La situación económica regional refleja una compleja interacción entre variables climáticas y el comportamiento de los consumidores . Las pequeñas y medianas empresas continúan siendo pilares fundamentales del tejido económico local, aunque su vulnerabilidad ante factores externos como el clima evidencia la necesidad de estrategias adaptativas y políticas de apoyo específicas. En este contexto, la capacidad de adaptación y resiliencia se vuelve crucial para garantizar la sostenibilidad y el crecimiento económico en la región del Biobío.